En esta categoría comenzaremos con el relato de Conchita a petición dela investigadora y con la finalidad de utilizar su relato o parte de él en una comunicación para el Congreso internacional de Málaga.
FINALIDADES
¿Qué finalidades pretendo al sumergirme en la web 2.0?
Dar un giro a lo que se sigue haciendo igual desde que empecé la docencia, hace ya más de 30 años. Es decir, no dar la espalda a la realidad que nos rodea e intentar impartir una educación acorde con el siglo XXI.
Respetar a mi alumnado que se merece algo más de lo que le estoy ofreciendo.
Crear conocimiento a través de conexiones con gentes de otros lugares.
Lo que yo llamo democratizar la enseñanza, porque me parece que el acceso gratuito a internet y a los recursos de la web 2.0 en las aulas es una revolución comparable al uso de la imprenta en su momento.
Dignificar la enseñanza pública, demostrando que en ella se puede trabajar bien a pesar de todas las piedras que llueven sobre nuestro tejado.
Echando la vista atrás hasta el año 2009, fecha en la que creé mi blog de aula, me parece increíble que haya aprendido tantas cosas, desde luego muchas más que en todos mis años de servicio. Vi enseguida en la web 2.0 unas posibilidades tan extraordinarias para la enseñanza, que no me importó empezar a aprender desde cero con todo lo que eso conlleva. Nunca me he arrepentido del tiempo que empleé y sigo empleando, el empeño lo vale con creces. Yo misma comprendí pronto que no podía seguir dando la espalda a las nuevas tecnologías, me sentía analfabeta en muchos sentidos y me preocupaba no poder ofrecer a mis alumnos todo ese potencial. El docente debe ser modelo para ellos, nunca me he olvidado de eso, y pensé que qué mejor modelo podía ofrecerles que el de alguien que no sabe algo y se esfuerza por aprenderlo.
En muchas ocasiones, hemos aprendido juntos mis alumnos y yo, es una actividad muy enriquecedora, que nos iguala, que nos hace cómplices, los roles se diluyen, la clase se democratiza (volvemos al concepto democracia). El maestro no lo sabe todo, ni mucho menos. Ésa es la verdadera demolición de la tarima, tanto en el sentido físico como en el figurado. Estamos todos al mismo nivel, aprendemos todos de todos. Esto me parece una de las vertientes más interesantes de las TICs; los alumnos se sienten muchas veces más competentes que el docente. Aparte de la lección de humildad que esto nos procura, aprendemos a comprender las dificultades que tienen los alumnos cuando les “enseñamos”; practicar la empatía nos hace más humanos y mejores educadores.